La vuelta de las vacaciones de verano suele traer consigo los primeros días frescos del año. No hay nada más apetecible en esos momentos que llegar a casa, preparar un buen fuego y disfrutar del calor y el crepitar de la leña.
Sin embargo, para muchos propietarios, este momento de paz se convierte rápidamente en una pesadilla cuando, al encender la chimenea, el salón comienza a llenarse de humo.
Si te ha ocurrido esto, el culpable suele ser un clásico de la temporada estival: los nidos de pájaro en el tiro de la chimenea.
¿Por qué hay un nido en mi chimenea?
Durante los meses de primavera y verano, tu chimenea permanece completamente inactiva y fría. Para las aves el interior del conducto de evacuación (el tiro) representa el refugio perfecto: es un lugar alto, protegido de los depredadores y resguardado de las corrientes de aire.
Con paciencia, las aves acumulan ramas, hojas, barro y plumas para construir sus nidos. El problema es que estos materiales bloquean total o parcialmente la salida de humos, algo de lo que solo nos damos cuenta cuando intentamos encender el primer fuego de la temporada.
¿Qué pasa si enciendo mi chimenea y tengo un nido?
Encender la chimenea con un nido en su interior no solo es molesto por el humo que invade la vivienda; también conlleva riesgos graves que no deben ignorarse:
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Riesgo de incendio: Las ramas y hojas secas que forman el nido son extremadamente inflamables. Al recibir el calor directo del fuego, pueden prenderse y provocar un incendio dentro del propio conducto.
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Intoxicación por monóxido de carbono: Al no poder salir el humo de manera natural hacia el exterior, los gases de la combustión revocan hacia el interior de la vivienda. Esto incluye el monóxido de carbono, un gas invisible, inodoro y altamente peligroso para la salud.
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Daños en el aparato: Las altas temperaturas acumuladas por la falta de tiro pueden llegar a agrietar los conductos o dañar la estructura de tu estufa o cassette de leña.
¿Qué hay que hacer si tengo un nido en mi chimenea? Un deshollinado profesional
Para evitar sustos, la normativa y el sentido común recomiendan realizar un mantenimiento preventivo antes de realizar el primer encendido del otoño.
Retirar un nido de pájaro no es tan sencillo como empujarlo con una vara. A menudo, los nidos quedan encajados a varios metros de profundidad o en los codos del conducto. Intentar quitarlo sin las herramientas adecuadas puede compactar aún más la obstrucción o dañar el revestimiento interior del tiro.
En Estufamanía contamos con el equipo técnico y las herramientas profesionales de deshollinado necesarias para inspeccionar tu conducto, retirar cualquier obstrucción de forma limpia y garantizar que el humo sea evacuado de manera 100% segura.
¿Preparando la vuelta a casa? No dejes que un imprevisto arruine tu primer día de relax. Ponte en contacto con nosotros para programar tu servicio de deshollinado profesional. Asegura el tiro de tu chimenea y disfruta del invierno con total tranquilidad.

